Lo confieso, me he enamorado
No sé si es la nostalgia, el humilde recuerdo o, sinceramente, que este Arsenal es un equipazo; pero la noche del miércoles, mientras veía el partido entre los de Arsene Wenger y el Liverpool, reviví esas sensaciones que me transmitía el Barça 2004/06.
Hasta el momento, desde que tengo pleno conocimiento futbolístico, solo dos equipos me habían hecho disfrutar plenamente con su juego: primero fue el Bayer Leverkussen 2001/02 y, posteriormente, el Barça de Ronaldinho (de aquel Ronaldinho). Pero mientras veía el Arsenal contra el Liverpool, me di cuenta que este equipo era el tercero de la saga de equipazos. Esa manera de entender el fútbol, ese juego de toque, esa velocidad en tres cuartos, esos movimientos de los tres de arriba; y, sobre todo, ese desconocimiento del pelotazo, definitivamente, me enamoraron. Me sentí Gunner por una hora y media. Me acordé, con nostalgia, de ese Barça que deslumbró a todo el mundo.
Pero les voy a decir más. Y es que este Barça tiene mucho mejor plantilla que el Arsenal. De calle. Entonces, se preguntarán, ¿si tiene mejores jugadores y el mismo concepto futbolístico, no debería jugar con la misma excelencia? Pues sí, pero hay una gran diferencia: los jóvenes del Arsenal se quieren comer el mundo, mientras los azulgranas no.
Unos murieron de éxito, los otros lo buscan merecidamente. Quizás, de aquí un mes y medio, ambos equipos se vean las caras en Moscú. Quizás, esa noche, Cesc meta en profundidad para Hleb, y este ceda para que Adebayor fusile la meta de Valdés. Quizás, esa noche el Barça entenderá que los Balones de Oro no valen para nada sin el trabajo, el esfuerzo y la humildad. Larga vida a este Arsenal.
publicado también en Debate21
Noticia original: soy el que más sabe de fútbol