Nombres del martes en la Champions

Ben Arfa. Muchos nos preguntamos en Septiembre cómo es posible que un equipo como el Lyon, que custodia sus joyas con el mismo celo que un avaro su oro, dejó escapar con 21 años a un futbolista como Hatem Ben Arfa. Tras partidos como el de ayer, no sólo nos lo seguimos preguntando, sino que nos llevamos las manos a la cabeza. Jugando con libertad y no demasiado presionado –esto queda en el debe del PSV- el medio impartió un curso de lo que es el pase en profundidad, con unas asistencias tan precisas como preciosas que recordaron a las mejores versiones de maestros de la suerte como Kaká, Guti o Pirlo. Es un poco frío y algo lagunero, de acuerdo, pero cuando le apetece jugar es de los que devuelven el precio de la entrada. A veces, como ayer, duplicada.

Burdisso. Dentro del horror colectivo que fue anoche la defensa del Inter, y que mereció algunas muecas de Mourinho que podrían salir en cualquier película de Wes Craven o George A. Romero, destacó negativamente la mala prestación de Burdisso. Habitualmente solvente, el zaguero argentino se mostró inseguro y muy desconcentrado durante toda la noche de ayer, concedió un primer gol de barraca de feria en una jugada donde no había nada, y también se le puede considerar responsable del tercer gol, que llega tras su despeje defectuoso. Noche de perros para el interista, pues, y de regalos para un Anorthosis que los aprovechó todos pero que no supo matar el partido cuando pudo hacerlo. De todos modos, es claro ya que los de Ketsbaia son la revelación de la presente edición de la Champions.

Vucinic. No es casualidad que aun en el interior de la marejada que lleva sacudiendo ya a la Roma algún tiempo, y que está afectando a la cotización de bastantes de sus futbolistas, el prestigio de Vucinic se mantenga incólume. De hecho, tras exhibiciones como la de ayer que hablan de un delantero moderno y completo al que no altera la dificultad del encuentro o el escudo de quien esté delante, resulta llamativo que los más grandes del fútbol europeo no estén pujando ya por sus servicios. Ayer el montenegrino sacó a pasear el catálogo de algunas de sus virtudes, como el disparo, la conducción o la frialdad en el mano a mano, y dejó algunos damnificados, véase un Obi Mikel que aún estará preguntándose por donde se le escapó Mirko en el tercer gol romano. Con 25 años, la mejor edad para un futbolista, debería dar el salto ya.

Karagounis. Tras saltar a la fama en el bienio 2003-04 con su fichaje por el Inter y su gran actuación en la Eurocopa de Portugal, donde fue piedra angular del campeón, parecía que la carrera de este centrocampista tan irregular como decisivo enfilaba la cuesta abajo. Tras dos años poco productivos en el Benfica, en los que se habló de falta de adaptación y problemas familiares, ha regresado a este Panathinaikos que, sorprendentemente, va a jugarse con el Anorthosis el pase a octavos de final de la Champions League. Ayer, Typara dejó su impronta con una volea salvaje que superó a Wiese –uno de los mejores goles del torneo hasta ahora- y fue un puñal en el mundo de huecos que dejó el Bremen en la segunda parte. Un jugador recuperable para el gran fútbol.

Iniesta. En un típico partido en el que un rival es infinitamente superior a otro y por ello se deja ir, y el inferior ejerce de meritorio –máxime teniendo en cuenta la humillación sufrida en la ida- la nota negativa la puso el manchego, que ve truncado su estupendo momento de forma con una rotura de fibras que le va a tener mes y medio en el dique seco, y que le va a hacer llegar muy justo a los duros enfrentamientos que esperan al Barça a final de año. Habida cuenta del peso que el canterano está asumiendo en el equipo, se trata de la primera prueba seria para calibrar la auténtica profundidad de plantilla del Barcelona.

Ninguno
Una lista de términos separados por comas que describe el contenido. Ejemplo: Liga, Cádiz, FC Barcelona, Real Madrid, etc.
Noticia original: Diarios de Futbol