Real Oviedo un histórico entre fuego cruzado
Más de cinco años hace ya que el Real Oviedo cayó en picado desde el lejano horizonte del fútbol profesional, para forzar in extremis un aterrizaje de emergencia en la tercera división del fútbol asturiano. Desde entonces, se han ido sucediendo por todos los puestos del organismo carbayón (jugadores, técnicos, consejeros, presidentes…) innumerables personajes que trataron de reconducir la situación de maneras muy dispares, pero con un denominador común en todos ellos, el fracaso. Un ascenso a la segunda división b es el único éxito reseñable en los últimos tiempos, pero todo el trabajo fue en vano ya que tan sólo dos años después, el conjunto azul volvía a caer a la tercera.
Actualmente, el Real Oviedo vive uno de los peores momentos de su historia, no en vano cuenta con una junta directiva de reconocidos incompetentes, que trafican con las ilusiones de media Asturias. A la vista de todos está, no lo decimos gratuitamente, prueba de ello son los ridículos proyectos deportivos elaborados por dicha junta en sus andazas por las oficinas del club: que van desde su incapacidad para vislumbrar el camino correcto a seguir, contratar como técnicos a feriantes y timadores de la talla de “Lobo” Carrasco, pasando por las acusaciones,( nunca del todo probadas), de comisiones millonarias por fichajes descabellados; hasta incluso llegar a derrochar el dinero aportado por el gobierno regional de una forma mezquina.
Si a todo esto le sumamos el reciente éxito de su mayor rival el Sporting, y lo que todo ello conlleva, ésto se convierte en una bomba de relojería lista para estallar en cualquier momento. Y es que las consecuencias del reciente ascenso del equipo de la Villa de Gijón, no se han demorado en llegar, en forma de desatención total de la entidad por parte del gobierno del Principado de Asturias. Las ayudas han disminuido contínuamente en todos estos años hasta tal punto que, actualmente el Principado ha manifestado públicamente que esto sucede a causa de que el Real Oviedo, (el equipo con más historia del fútbol asturiano), ahora es un equipo mas de tercera división.
Mientras que al Sporting le dan millones de euros, el Oviedo tan sólo cuenta con patéticas subvenciones. Y si volvemos la vista atrás, cuando el Sporting descendió en 1998 y estando el Oviedo aún en primera, al año siguiente el Sporting (equipo de segunda), recibía el doble de dinero del Principado que su eterno rival; la razón esgrimida por el gobierno fue que había que favorecer a los más necesitados. Milagrosamente, en la actualidad opinan lo contrario.
Para los que no crean en milagros, solo decirles que el presidente del Principado de Asturias, el Sr. Areces muy aficionado a las “farturas” ,según dicen, es seguidor reconocido del Sporting de Gijón, y en su trayectoria como político no es el primer desprecio que le hace al equipo de la capital de Asturias, como ejemplo, cabe recordar el bochornoso espectáculo que protagonizó en el Trofeo Principado hace un año. El señor Areces, seguro de la victoria de su equipo, se disponía a entregar el trofeo y posar con el equipo campeón tras el encuentro, pero muy a su pesar el Oviedo dio la vuelta al marcador y se impuso en el marcador al final del partido. Por supuesto este señor rehusó hacerse la foto con el Real Oviedo, quedando una vez más en evidencia.
Mientras todo esto ocurre, en otro frente no muy lejano; el ayuntamiento de Oviedo, el alcalde de la ciudad, quien se vio forzado a rectificar su idea inicial de liquidar al Real Oviedo, se frota las manos con la desgracia del equipo de la ciudad, ya que de esta manera se asegura, que ningún presidente del club azul, pueda llegar a hacerle sombra en su cargo tras encadenar fiasco tras fiasco. Esta es la triste realidad de un histórico del fútbol español, pasando sus peores momentos como consecuencia de estar en medio de los intereses políticos de socialistas y populares, mientras una cuadrilla de desalmados dirige el club con la única intención de enriquecerse a costa de pasar por encima de quien haga falta.
Ya lo hicieron con el Balonmano Naranco, equipo emblemático de Asturias, desaparecido este año como consecuencia de la gestión de los que ahora están detrás del Real Oviedo capitaneados por Alberto González. Con esta tormenta a la vista, es imposible llevar a buen puerto este barco, sin hacer una oportuna limpieza; lo primero de todo lo que hay que hacer es darles puerta a los nefastos dirigentes del club, que sólo están para hacer negocio y distraen la atención echando las culpas al politiqueo, mientras se llenan los bolsillos y coleccionan fracasos deportivos; a partir de ese momento el Real Oviedo habrá ganado la primera batalla, y no se tendrán que repetir imágenes como esta:


